martes, 14 de octubre de 2014

Sapfo- Eleftheria Arvanitaki Ήρθε και τρύπωσε ο Ερμής



Ελευθερία Αρβανιτάκη/ Δημήτρης Παπαδημητρίου: Τραγούδια για τους μήνες /Tragoúdia gia tous mínes (Canciones para los meses), 1996 


Adaptación que hace Sotiris Kakisis (Σωτήρης Κακίσης) del fragmento 95 de Safo (Libro V) dirigido a Gónguila/Gongula/ Γογγύλα en la obra Μικρά Λυρικά. Απ την αρχαία ελληνική ποίηση/Pequeñas canciones. Desde la poesía griega antigua.


Ήρθε και τρύπωσε ο Ερμής στο όνειρό μου μέσα
και του είπα·
"Αφεντάκο μου, πώς χάθηκε η ζωή μου
Και δε γελώ, δε χαίρομαι, μήτε τα πλούτη θέλω
μα κάποιος πόθος με βαστά, ζητάω να πεθάνω
Τις υγρές να δώ με τους λωτούς, του Αχέροντα τις όχθες".

Hermes vino y se metió en mis sueños,
y yo le dije: "Mi Señor (Αφεντάκο μου/afentáko mu), 
¿cómo se ha perdido mi vida?
Ni me río, ni me alegro, ni riquezas quiero,
tan solo me posee un anhelo: suplico morir
para ver los lotos, a orillas del Aqueronte..

paintings: John William Waterhouse

Όσ' άστρα γύρω βρίσκονται - Σαπφώ / Οδυσσέας Ελύτης



ἄστερες ,ὲν ἀμφὶ κάλαν σελάνναν ἂψ
ἀπυκρύπτοισι φάεννον εἶδος ὄπποτα
πλήθοισα μάλιστα λάμπηι γᾶν ~
ἀργυρία.

===================================

κι ὅσ' ἄστρα γύρω βρίσκονται στὴν ἔκπα
γλη σελήνη παρευθὺς τὸ φωτεινὸ τους πρό
σωπο κρύβουν κάθε φορὰ ποὺ ἐκείνη ὁλόγιο
μη καταλάμπει τὴ γῆ τὴ σκοτεινὴ ἀνεβαί
νοντας ~ ἀσημοκαπνισμένη.

===================================

The gleaming stars all about the shining moon
Hide their bright faces, when full-orbed and splendid
In the sky she floats, flooding the shadowed earth
with clear silver light.

Roberto Vecchioni canta la prima canzone d'amore della storia



Safo de Lesbos

φαίνεταί μοι κῆνος ἴσος θέοισιν ἔμμεν
ὤνηρ ὄττις ἐνάντιός τοι ἰσδάνει καὶ πλά
σιον ἆδυ φωνείσας ὐπακούει ~ καὶ γε
λαίσας ἰμέροεν τό μ ἦ μὰν καρδίαν ἐν
στήθεσιν ἐπτόαισεν` ὠς γὰρ ἔς σ ἴδω
βρόχε ὤς με φώναισ οὐδ ἒν ἔτ εἴκει

viernes, 5 de septiembre de 2014

Luis Cernuda. Peregrino

¿Volver? Vuelva el que tenga,
tras largos años, tras un largo viaje,
cansancio del camino y la codicia
de su tierra, su casa, sus amigos,
del amor que al regreso fiel le espere.
          Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
sino seguir libre adelante,
disponible por siempre, mozo o viejo,
sin hijo que te busque, como a Ulises,
sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
          Sigue, sigue adelante y no regreses,
fiel hasta el fin del camino y tu vida,
no eches de menos un destino más fácil,
tus pies sobre la tierra antes no hollada,
tus ojos frente a lo antes nunca visto.

Luis Cernuda


miércoles, 6 de agosto de 2014

Ante el dolor de los demás, de Susan Sontag

Ante el dolor de los demás, de Susan Sontag
Descargar el libro
En google books

Las imágenes de la violencia y la guerra se han convertido, a través de la pequeña pantalla, en lugares comunes. Susan Sontag nos descubre las implicaciones y los peligros que esto tiene para la sociedad contemporánea. Ya no podemos ser inocentes, somos testigos. Y este planteamiento desemboca en cuestiones fundamentales: la manera en que las imágenes pueden generar rebeldía, fomentar la agresividad o derivar en apatía; la naturaleza de la guerra; los límites de la compasión y la solidaridad; y finalmente, la responsabilidad individual.


Referencias iconográficas y bibliográficas del libro con antología de comentarios de la propia autora en cursiva:
  • GOYA, Los desastres de la guerra (1810-1820), serie numerada de 82 grabados.
  • WISEMAN, Hospital (1970). Sobre este documental la autora dice: Pero la vergüenza y la conmoción se dan por igual al ver el acercamiento del dolor real. Quizá las únicas personas con derecho a ver imágenes de semajante sufrimiento extremado son las que pueden hacer algo para aliviarlo -por ejemplo, los cirujanos del hospital militar donde se hizo la fotografía- o las que pueden aprender de ella. Los demás somos mirones, tengamos o no la intención de serlo.
  • BATAILLE, Las lágrimas de Eros (1961).
  • Without Sanctuary, linchamientos de negros en USA (1890-1930).
  • SEBASTIAO SALGADO.
  • ANDRÉ BRETÓN, ideal estético surrealista: "La belleza será convulsiva o no será". ¿De qué otro modo se hace mella cuando hay una incesante exposición a las imágenes y una sobreexposición a un puñado de imágenes vistas una y otra vez?
  • SHAKESPEARE, La tempestad. Lo primero que se le ocurre a Trínculo al encontrarse con Calibán es que podría presentarlo en una exposición en Inglaterra: "not a holiday fool there but would give a piece of silver... when they will not give a doit to relieve a lame beggar, they will lazy out ten to see a dead Indian. (Y no habría tonto de feria que no diera plata... No dan un céntimo para aliviar a un cojo, pero se gastan diez en ver a un indio muerto)." La exhibición fotográfica de crueldades infligidas a los individuos de piel más oscura en países oscuros continúa con esta ofrenda, olvidando las consideraciones que nos disuaden de semejante presentación de nuestras propias víctimas de la violencia. Pues al otro, incluso cuando no es un enemigo, se le tiene por alguien que ha de ser visto, no alguien (como nosotros) que también ve.
  • WORDSWORTH, Prólogo de las Baladas líricas. Descargar versión bilingüe.
  • GOLTZIUS, El dragón devora a los compañeros de Cadmo (1588).
  • NHEM EIN, The killing Fields. Pol Pot.
  • ROGER FENTON, Fotografías de la guerra de Crimea, Sebastopol.
  • TIZIANO, Marsias desollado (1570-1576).
  • JACQUES CALLOT, Les Grandes Misères et Malheurs de la Guerre, 1633.
  • YOSUKE YAMAHATA Hiroshima Nagasaki.
  • DAVID SEYMOUR "Chim" Omarska Srebrenica.
  • WERNER BISCHOF.
  • DON McCULLIN Biafra.
  • LARRY BURROWS.
  • ERNST FRIEDRICH Krieg dem Kriege (Guerra contra la guerra) álbum de fotos de ex combatientes heridos durante la Gran Guerra.
  • ABEL GANCE J'acusse.
  • ROBERT CAPA "El peso de las palabras, la conmoción de las fotos." Magnum Photo Agency.

LUGARES DE MEMORIA:

  • La guerra de Vietnam, la primera televisada, la primera que introdujo la teleintimidad de la muerte y la destrucción en el frente interno.
  • Masacre de Nanjing 1937.
  • Shoah, el genocidio judío.
  • Kushan al Ayaza.
  • Huynh Cong Ut.

JUICIOS DE LA AUTORA SOBRE DIFERENTES ASPECTOS DE LA FOTOGRAFÍA DE GUERRA:

  • El deporte internacional es el sucedáneo de la guerra.
  • La era de la guerra teledirigida.
  • Adeptos a la teleproximidad sin riesgos.
  • La guerra es un juego de hombres.
  • En la Segunda "Guerra Mundial" se tuvo la unánime impresión en el lado victorioso de que había sido una guerra necesaria, una guerra que debía librarse.
  • La ruina de la carne y la piedra.
  • Esta insólita insistencia acerca del buen gusto en una cultura saturada de incentivos comerciales que reducen los criterios del gusto, acaso sea desconcertante.
  • Fotografiar es encuadrar, y encuadrar es excluir.
  • Un retrato que omite al sujeto se convierte en cómplice, si bien de modo inadvertido, del culto a la celebridad que ha estimulado el insaciable apetito por el género opuesto de fotografía: concederle el nombre sólo a los famosos degrada a los demás a las instancias representativas de su ocupación, de su etnicidad, de su apremio.
  • Fotografías, documentales, indicios póstumos de las matanzas.
  • Ambicionar la perpetuación de los recuerdos implica, de modo ineludible, que se ha adoptado la tarea de renovar, de crear recuerdos sin cesar.
  • Las narraciones pueden hacernos comprender. Las fotografías hacen algo más: nos obsesionan.
  • La compasión es una umoción inestable. Necesita traducirse en acciones o se marchita.
  • La memoria es una acción ética.
  • La designación de un infierno nada nos dice, desde luego, sobre cómo sacar a la gente de ese infierno, cómo mitigar sus llamas. Con todo, parece un bien en sí mismo reconocer, haber ampliado nuestra noción de cuánto sufrimiento a causa de la perversidad humana hay en un mundo compartido con los demás. La  persona que está perennemente sorprendida por la existencia de la depravación, que se muestra desilusionada (incluso incrédula) cuando se le presentan pruebas de lo que unos seres humanos son capaces de infligir a otros - en el sentido de crueldades horripilantes y directas -, no ha alcanzado la madurez moral o psicológica.
  • A partir de determinada edad nadie tiene derecho a semejante ingenuidad y superficialidad, a este grado de ignorancia o amnesia.
  • En la actualidad un enorme archivo de imágenes hace más difícil mantener este género de defecto moral. Debemos permitir que las imágenes atroces nos persigan. Aunque sólo se trate de muestras y no consigan apenas abarcar la mayor parte de la realidad a que se refieren, cumplen no obstante una función esencial. Las imágenes dicen: Esto es lo que los seres humanos se atreven a hacer, y quizá se ofrezcan a hacer, con entusiasmo, convencidos de que están en lo justo. No lo olvides.
  • Esto no es exactamente lo mismo que pedirle a la gente que recuerde un ataque de maldad singularmente monstruoso. ("Nunca olvides." Quizá se le atribuye demasiado valor a la memoria y no el suficiente a la reflexión. Recordar es una acción ética, tiene un valor ético en y por sí mismo. La memoria es, dolorosamente, la única relación que podemos sostener con los muertos. Así, la creencia de que la memoria es una acción ética yace en lo más profundo de nuestra naturaleza humana: sabemos que moriremos, y nos afligimos por quienes en el curso natural de los acontecimientos mueren antes que nosotros: abuelos, padres, maestros y amigos mayores. La insensibilidad y la amnesia parecen ir juntas. Pero la historia ofrece señales contradictorias acerca del valor de la memoria en el curso mucho más largo de la historia colectiva. Y es que simplemente hay demasiada injusticia en el mundo. Y recordar demasiado (los agravios de antaño: serbios, irlandeses) nos amarga. Hacer la paz es olvidar. Para la reconciliación es necesario que la memoria sea defectuosa y limitada.
  • Si la meta es que haya algún espacio en el cual se pueda vivir la propia vida, entonces es deseable que el recuento de las injusticias específicas se disuelva en el reconocimiento más general de que por doquier los seres humanos se hacen cosas terribles los unos a los otros.

miércoles, 23 de julio de 2014

Casi 300

Sábado 19 de julio de 2014. Crónica informal del primer día de bloqueo de la base de la OTAN en Suda (Creta), como culminación de la campaña de diez días de movilización contra el vertido de residuos químicos en el Mediterráneo.


Unas trescientas personas se concentran en la plaza del mercado popular de Chaniá (Creta) acudiendo al llamamiento pancretense para ir a bloquear la base militar de Suda, un lugar inhóspito y sin apenas sombra a poca distancia de aquí. De los 300 dispuestos a reeditar la gesta gloriosa de las Termópilas no más de la mitad llegamos a vernos juntos en algún momento en el lugar elegido para montar el campamento. A pesar de los autobuses puestos por la organización a disposición de los participantes, la mayoría se desplaza en medio de transporte privado, que es utilizado de paso para eventuales visitas a la playa o al domicilio particular. Es la curiosa forma que eligen los sitiadiores de sortear su propio bloqueo.




Por una cuestión de seguridad y de sentido común, se opta por no llegar hasta la puerta de la base y, en su lugar, se establece, a una distancia prudencial, un puesto de control que no permita el paso a vehículos ni personal militar. El control se lleva a cabo en condiciones penosas dado que la carretera que da acceso a la base militar casi no dispone de harcenes, ni sombra y es muy transitada. Por ella pasan cada día y a todas horas un sinfín de bañistas, vecinos e incluso invitados de una boda cercana. De todo casi menos personal militar. La improvisación e inexperiencia de los contraladores obtiene escasos resultados y lleva a situaciones cómicas o, en algún momento, incluso peligrosas para la integridad física de los propios controladores. Si no se producen bajas es por pura chiripa, y no se trata de ninguna exageración.


A pleno sol del mediodía se acerca chino chano al puesto de control un vehículo con matrícula rara y ocupado por una conductora con pinta de ser yanqui y, por tanto, sospechosa de venir de la base militar. De repente, se encienden las alarmas y, acto seguido, el coche es detenido a la brava, en un lance torero de olé. Como la pobre ancianita no sabe de qué va la cosa, se asusta ante el cerco de tantos desconocidos y quiere escapar a toda costa  tirando por el camino del medio. Entonces, una manada de desquiciados se le sube de pie encima del capó y se arma un follón del carajo. Pero en el momento que la tensión alcanza su punto álgido, inexplicablemente se aplacan los ánimos, como por intervención divina de Atenea, y se aclaran por fin la procedencia del vehículo y la intención de los controladores. Todo queda en susto, el que se lleva en el cuerpo la pobre ancianita, que sigue su camino con cara de pocos amigos.


Un sol de justicia que ni te cuento lleva ya rato haciendo estragos entre los casi 300. ¡Como para mantener la cabeza fría! Y justo después del susto se produce otro altercado poco digno de mención épica. Dos facciones protagonizan una escena al más puro estilo Monty Python en La vida de Brian. La manzana de la discordia es en esta ocasión una pancarta por la que discuten, a voz en grito, unos, que quieren arrancarla del sitio donde está enganchada, por considerarla inapropiada, y otros, en cambio, salvarla después de haberla parido. A punto está de hacerse jirones por los estirones de unos y otros. Y a punto están también de llegar a las manos ambas facciones. La bronca, que es monumental, se salda con victoria para los censores. Así que los censurados descuelgan su pancarta, la pliegan y desertan juntos, pancarta y portadores.


La asamblea de la tarde es un caos dialéctico, según opinión de uno de los participantes más activos. Nadie toma nota y la idea de trasladar el punto de control a la misma puerta de la base no convence ni a los más audaces. Normal, teniendo en cuenta lo ocurrido durante el día. Justo antes de acabarse la asamblea, sin haberse llegado a un acuerdo sobre la propuesta y cuando ya se echa la noche encima, uno de los controladores está a punto de ser atropellado por un conductor temerario, procedente quizá de la boda que se celebra junto a la base. Ya es casualidad. Con todo lo cual, ya de noche, yo me doy por satisfecho y también deserto.




Como valoración positiva en la asamblea se señala la distribución de cientos de panfletos entre la ingente cantidad de automovilistas que han pasado por el puesto de control. Como descargo hay que añadir que esta ardua tarea, en las condiciones descritas, no la hubiera llevado a cabo mucho mejor ni el ejército israelí. Por lo demás y a mi juicio, el avituallamiento de agua, comida, sandía y refrigerio resulta admirable. No falta en ningún momento. Los griegos están a la altura de su bien ganada reputación de ser campeones de la hospitalidad y la solidaridad.


De todo lo vivido y contado consolido mi opinión de que los griegos están muy locos, pero me encantan cosa fina por lo mucho y bien que hablan. Da gusto escucharlos. ¡Así que cualquiera interrumpe sus discursos para decir que con solo palabras muy lejos no se va!