lunes, 28 de abril de 2014

Cómo comer con tenedor, por Sofia Almirante Castillo

Seguramente se habrá dado cuenta de que para ingerir las substancias que un ser vivo necesita para su nutrición y para subsistir, también conocidas como alimentos, se suele utilizar un instrumento de mesa, un utensilio de madera, de aluminio, o de otros materiales, en forma de horca, formado por dos partes: el mango, de forma alargada que suele terminar en un pequeño ensanchamiento, y en el extremo contrario a este ensanchamiento dos o más púas, dientes o pinchos, unas prolongaciones del mango afiladas. Este utensilio es comúnmente llamado tenedor. Se suele utilizar para coger la vianda y llevarla a la boca, y para trocear alimentos blandos como verduras, tortillas, etc.

Lo más importante que hay que recordar es que para poder utilizar un tenedor hay que cogerlo con esos cinco apéndices articulados (llamados también dedos) situados en la parte del cuerpo humano contigua al antebrazo, que abarca desde la muñeca hasta la yema de los dedos, la mano, y hay que sujetarlo de manera similar a un lápiz (véase “Cómo sujetar un lápiz”). Asegúrese de coger el cubierto por el mango, para prevenir posibles accidentes. Hay varios tipos de alimentos que requieren uso del tenedor, pero nos vamos a centrar en cómo comer, por ejemplo, un plato de pasta que suele tener forma de tubo alargado, los macarrones. (Se entiende por plato el alimento que se sirve en el recipiente llamado plato, y no el recipiente con dicho nombre).

Dirigir el tenedor (que ya está en su mano, la derecha si es usted diestro, o la izquierda si es zurdo) hacia el plato. (Si necesitáramos trocear algún alimento, cambiar el tenedor de mano y coger el utensilio de cocina que sirve para cortar, llamado cuchillo, con la mano que antes estaba sujetando el tenedor pero que ahora está libre. Véase “Cómo utilizar un cuchillo”). Orientar las púas del cubierto hacia abajo, y pinchar con los dientes (del tenedor) los alimentos del recipiente, haciendo una ligera presión contra el plato. Llevar el cubierto hacia la cavidad del rostro llamada boca, abrirla, e introducir las púas del tenedor con los alimentos. Depositar los alimentos en su interior y extraer el cubierto con cuidado de no pincharse, ya que masticar con él en la boca resultaría particularmente incómodo. Triturar los alimentos del interior con los dientes (de la boca), moviendo la mandíbula inferior, y tragar los alimentos triturados.

Una vez ingerido este bocado (refiriéndonos a bocado como porción de comida, no como mordedura) repetir el proceso hasta haber ingerido todos los alimentos. Una vez acabado de comer, dejar el tenedor sobre la mesa o sobre el plato.

CONSEJOS:

-No utilizar el tenedor para ingerir alimentos líquidos.

-Reservar los alimentos como los guisantes, olivas o similares para más adelante, cuando haya adquirido más experiencia. 

miércoles, 23 de abril de 2014

Día del libro

Fragmento extraído de Los hijos de los días, de Eduardo Galeano


La fama es puro cuento

 Hoy, Día del libro, no viene mal recordar que la historia de la literatura es una paradoja incesante.
 ¿Cuál es el episodio más popular de la Biblia? Adán y Eva mordiendo la manzana. En la Biblia, no está.
   Platón nunca escribió su famosa frase:
   Sólo los muertos han visto cómo termina la guerra.
   Don Quijote de La Mancha nunca dijo:
   Ladran, Sancho, señal que cabalgamos.
   No fue dicha ni escrita por Voltaire su frase más conocida:
   No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería hasta
la muerte tu derecho a decirlo.
   Georg Friedrich Hegel nunca escribió:
   Gris es la teoría, y verde el árbol de la vida.
   Sherlock Holmes jamás dijo:
   Elemental, mi querido Watson.
   En ninguno de sus libros, ni panfletos, Lenin escribió:
   El fin justifica los medios.
   Bertolt Brecht no fue el autor de su poema más celebrado:
   Primero se llevaron a los comunistas/ pero a mí no me importó/
porque yo no era comunista…
   Jorge Luis Borges no fue el autor de su más difundido
poema:
   Si pudiera vivir nuevamente mi vida/ trataría de cometer
más errores…

miércoles, 2 de abril de 2014

Dos nuevos poemas de Safo

Artículo publicado por la SEEC, Sociedad Española de Estudios Clásicos

Dos nuevos poemas de Safo
E
l profesor Dirk Obbink, de la Universidad de Oxford, va a publicar en el próximo número de la revista Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphikla primera edición de dos fragmentos de sendos poemas inéditos de Safo. Antes de la edición, ha tenido a bien lanzar al mundo filólógico una versión previa de su trabajo para el conocimiento general del extraordinario hallazgo. El texto se ha transmitido en un papiro de principios del s. III d. C., conservado en una colección privada de Londres. Su importancia procede no solo de la relevancia de su autora, la gran Safo de Lesbos, una de las grandes voces de la literatura universal y, sin duda, la poetisa más famosa de la Antigüedad, sino que aumenta de un modo muy considerable nuestro conocimiento directo de su obra. Piénsese que hasta el momento sólo conservábamos cinco poemas completos o casi completos de ella, que sólo nos habían llegado en total veintidós fragmentos donde se hubiera conservado una estrofa completa y que eran menos de ochenta las líneas completas de cualquier poema de la gran autora de Mitilene. El nuevo papiro viene a ofrecernos ahora ni más ni menos que cinco estrofas completas de un poema, más los restos de otras dos estrofas de un segundo poema. Y el contenido del primer poema es muy importante en términos históricos: por primera vez aparecen los nombres de los dos hermanos de la poetisa, Caraxo y Lárico, de los que hasta ahora sólo teníamos referencias indirectas. Por el tipo de contenido, familiar y amoroso, y por la forma métrica, precisamente la llamada estrofa sáfica, parece claro que los dos poemas correspondían al primero de los nueve libros en que los filólogos alejandrinos reunieron la obra de la gran poeta de Lesbos.

Ofrecemos aquí una primera traducción al español realizada por el Prof. Luis M. Macía, que parte de la primera versión divulgada por Obbink. A continuación se presenta un primer comentario lingüístico del texto, realizada por la Profa. Araceli Striano. Ambas contribuciones constituyeron el núcleo de la presentación pública de los poemas que tuvo lugar en la Universidad Autónoma de Madrid el 19 de febrero del 2014.

Traducción (Luis M. Macía)

          Estás chismorreando que Caraxo viene
          con su nave llena. De eso, creo yo, es Zeus
          quien sabe, y los dioses: a ti no te toca
          pensar sobre ello,
5       mas a mí enviarme y hacerme el encargo
          de pedirle y pedirle a la reina Hera
          que al fin aquí llegue conduciendo salva
          su nave Caraxo
          e indemnes nos halle. De lo otro, de todo,
10     a los démones la cuita dejemos,
          que las bonanzas tras grande tormenta
          se hacen de repente.
          Esos de quien quiera el rey del Olimpo
          que a su lado un demon de todos los males
15      al punto libere, felices son ellos
          y muy afortunados.
          Nosotros, si acaso su cabeza sosiega
          Lárico y un día un hombre se hace,
          saldríamos, sí, de la honda tristeza
20     libres de repente.

N.B. Algunos criterios seguidos para la traducción

  1. Se ha buscado reproducir mediante número regular de once sílabas los tres endecasílabos y mediante versos breves el adonio final de la estrofa sáfica.
  2. Se ha buscado mantener como palabras destacadas las que el texto destaca: Caraxo (dos veces, en posición penúltima y última, respectivamente) y αἶψα, repetido al final de las estrofas tercera y quinta;
  3. En el v. 6 se ha tratado de reflejar con “pedirle y pedirle” el valor iterativo, no intensivo de πόλλα.
  4. En el v. 17 se ha aceptado la primera lectura de Obbink para la palabra final del verso: ἀέργη, traducido por “sosiega”.

Comentario lingüístico: características lingüísticas que forman parte de la lengua de Safo y que aparecen también en sus dos nuevos poemas (Araceli Striano)

Hay pruebas, según señala el editor de los textos, de que la acentuación de algunas palabras ha sido corregida siguiendo las normas del dialecto (baritonesis).

Características fonéticas

  • psilosis ἐπεύρην (ático ἐφευρεῖν)
  • βόλληται (ático βούληται)
  • σάαν (ático σῶαν)
  • νᾶι, νᾶα ( ático νηΐ, ναῦν)
  • Ὀλύμπω (ático Ὀλύμπου)
  • Infinitivo temático en –ην, περτρόπην (aor. del v. περιτρέπω), át. -ειν.
  • Vocal de timbre o en la secuencia –trp- περτρόπην, frente a ático περιτραπεῖν
  • Presencia de la secuencia -ηα-: βασίλη(ι)αν, át. βασίλειαν

Características morfológicas

  • Genitivo plur. fem. en –a en –αν frente a át.-ῶν: ἐκ μεγάλαν ἀήταν; ἐκ πόλλαν βαρυθύμιαν
  • Dativo plur. en –εσσι(ν): δαιμόνεσσιν
  • Pronombre personal de 1ª pers. plur.: ac. ἄμμ(ε) (át. ἡμᾶς), nom. ἄμμες (át. ἡμεῖς)
  • Pronombre demostrativo κῆνοι (át. ἐκεῖνοι)
  • Adverbios: τυίδε «aquí»; ἄι «siempre», át. ἀεί
  • Conjunción condicional αἴ, át. εἰ
  • Partícula modal κε, κεν, át. ἄν
  • Desinencia verbal de 2ª pers. sing. en –ησθα: θρύλησθα/ ἔχησθα

Léxico

πέλομαι
= εἰμί
βασίληαν Ἤραν
epíteto conocido en Píndaro aplicado a Hera, βασιλέα θεῶν; también a otras diosas, Atenea, las Gracias, Afrodita.
ἀήτη
(de ἄημι)
αἶψα
ἄσαμαι
(cf. ἄσαισι «dolores, sufrimientos»)
ἀλέματος
(át. ἠλέματος) «vano»
δαίσδ[
«separar, desgarrar» (lectura insegura): grafía convencional σδ para ζ, pero cf. Ζεύς en el primer poema
π̣ί̣κ̣ρ.
«amargo»
θρέσαιτ’
¿de θρέομαι “gritar”? (lectura insegura)
ἀέργ̣η,
del v. ἀ(ε)ργέω, cf. Hsch. D 80 ἀεργηκότες· ἀργοί, ἀναπαυόμενοι. La letra γ̣ parece dudosa, ¿habría que entender ἀέρρη de αἴρω?
Luis M. Macía, Araceli Striano, Jesús de la Villa. Universidad Autónoma de Madrid.
1 de marzo del 2014

miércoles, 26 de marzo de 2014

"Antígona" de Sófocles... y Miguel Hernández

El grupo de teatro Komos, en el marco del  XIX Festival de Teatro Juvenil Grecolatino, ha presentado hoy en el Teatro Joventut de l'Hospitalet de Llobregat la obra teatral "Después de la tierra" -Premio Nacional Buero de Teatro Joven 2013-, espectáculo basado en la "Antígona" de Sófocles y textos de Miguel Hernández.
Hemos tenido el inmenso placer de asistir a la representación con los alumnos de 1º y 2º de Bachillerato.

lunes, 17 de marzo de 2014

La por de Gabriel Chevalier

Catàleg de la xarxa de biblioteques de la DIBA

Una proposta literària per als meus amics. He seleccionat un parell de fragments del primer captítol, que descriuen d'una manera força convincent l'estat d'ànim que du a la irracionalitat de la guerra, en aquest cas la Primera Guerra Mundial. El primer fragment és una reflexió sobre la societat del seu temps que pot semblar molt familiar al lector actual.


Els homes són estúpids i ignorants. D'aquí ve tota la seva misèria. En comptes de reflexionar, es creuen el que els expliquen, el que els ensenyen. Es trien caps i amos sense jutjar-los, amb un gust funest per l'esclavatge.
    Els homes son xais. Això és el que fa possibles els exèrcits i les guerres. Moren víctimes de la seva estúpida docilitat.
    Quan un ha vist la guerra com acabo de veure-la jo es pregunta: «¿Com és possible que una cosa com aquesta hagi estat acceptada? ¿Quin traçat de fronteres, quin honor nacional ho pot legitimar? ¿Com és possible disfressar d'ideal el que és pur bandidatge i fer-lo admetre?».
    Van dir als alemanys: «Endavant cap a la guerra fresca i joiosa! Nach Paris i Déu amb nosaltres per la grandesa d'Alemanya!». I els bons alemanys pacífics, que sempre s'ho agafen tot seriosament, es van llançar a la conquesta, es van transformar en bèsties ferotges.
    Van dir als francesos: «Ens ataquen. És la guerra del Dret i de la Revenja. Cap a Berlín!». I els pacífics francesos, que mai no s'agafen res seriosament, van deixar de banda els seus somiejos de petits rendistes per anar a combatre.
    I el mateix va passar amb els austríacs, els belgues, els anglesos, els russos, els turcs i després els italians. En una setmana vint milions d'homes civilitzats, dedicats a viure la vida, a estimar, a guanyar diners, a preparar el futur, van rebre la consigna de deixar-ho tot de banda per anar a matar altres homes. I aquests vint milions d'individus van acceptar aquesta consigna perquè els havien convençut que allò era el seu deure.
    Vint milions, tots de bona fe, tots d'acord amb Déu i amb el seu príncep... Vint milions d'imbècils... Com jo.



El segon fragment presenta uns contorns narratius tan ben perfilats que sembla un relat autònom amb principi i fi. Aprofitem per llegir-lo ara que, de moment, no hi risc que ens passi el que s'hi narra, justament després d'una declaració de guerra. Corre l'any 1914.

   El 3 d'agost a la tarda, recorro la ciutat en companyia de Fontan, un company de la meva edat.
    A la terrassa d'un cafè del centre, una orquestra ataca La Marsellesa. Tothom es posa dempeus i es descobreix. Tothom, menys un home desnerit, vestit amb modèstia, amb el rostre trist sota el barret de palla, que roman sol en un racó. Un dels presents el descobreix, es precipita cap a ell i, d'una manotada, li fa volar el barret. L'home empal·lideix, arronsa les espatlles i replica: «Bravo! Valent ciutadà». L'altre li exigeix que s'aixequi. S'hi nega. Alguns curiosos s'acosten, els envolten. L'agressor continua: «Insulta vostè el país i no penso tolerar-ho!». L'homenet, ara molt pàl·lid, però obstinat, contesta: «Considero que estan ofenent la raó i no he dit res. Sóc un home lliure i em nego a saludar la guerra!». Una veu crida: «Trenqueu-li la cara, a aquest covard!». Hi ha empentes a la part del darrere,
s'aixequen bastons, es tomben taules, es trenquen gots. En un instant, s'aplega una autèntica gentada. Els de les últimes files, que no han vist res, informen els nouvinguts: «És un espia. Ha cridat: Visca Alemanya!». La indignació somou la multitud, la precipita endavant. Se sent soroll de cops sobre un cos, crits d'odi i de dolor. Finalment, el propietari intervé, amb el tovalló al braç, i aparta la gent. L'homenet, que ha caigut de la cadira, jeu entre les escopinades i les puntes de cigar dels parroquians. Té el rostre tumescent, irreconeixible, amb un ull tancat i negre; un rajolí de sang li regalima del front i un altre de la boca oberta i inflada: respira amb dificultat i no es pot aixecar. El propietari crida dos cambrers i els mana: «Traieu-lo d'aquí!». L'arrosseguen una mica mes enllà, a la vorera, on l'abandonen. Però un dels cambrers torna enrere, s'inclina i el sacseja amb posat amenaçador: «Ep, ¿i la teva consumició?». Com que el pobre home no contesta, l'escorcolla, li treu un grapat de xavalla de la butxaca de l'armilla i el compta, tot prenent per testimoni la multitud: «Aquest porc volia marxar sense pagar!». Tothom l'aprova: «Aquests individus són capaços de tot!». «Sort que l'hem desarmat!». «¿Anava armat?». «Ha amenaçat la gent amb el seu revòlver». «Massa bons que som a França!». «Els socialistes fan el joc a Alemanya: no n'hem de tenir cap pietat!». «Els suposats pacifistes són uns bergants. Aquesta vegada, les coses no aniran com al setanta!».
    Per celebrar aquesta victòria, es reclama de nou La Marsellesa. Tothom l'escolta tot mirant l'homenet ensangonat i brut, que gemega feblement. Observo a prop meu una dona pàl·lida í bella, que murmura al seu company: «Aquest espectacle és horrible. Aquest pobre home ha tingut coratge...». Ell li contesta: «Un coratge de ximple. No es pot anar en contra de l'opinió pública».
    Dic a Fontan:
    —Vet aquí la primera víctima de la guerra que veiem.
    —Sí—fa ell amb aire somniador—, hi ha molt d'entusiasme!

domingo, 16 de marzo de 2014

Máximas capitales de Epicuro

Fuente: Lexundria



1 Τὸ μακάριον καὶ ἄφθαρτον οὔτε αὐτὸ πράγματα ἔχει οὔτε ἄλλῳ παρέχει· ὥστε οὔτε ὀργαῖς οὔτε χάρισι συνέχεται· ἐν ἀσθενεῖ γὰρ πᾶν τὸ τοιοῦτον.

2 Ὁ θάνατος οὐδὲν πρὸς ἡμᾶς· τὸ γὰρ διαλυθὲν ἀναισθητεῖ· τὸ δ’ ἀναισθητοῦν οὐδὲν πρὸς ἡμᾶς.

3 Ὅρος τοῦ μεγέθους τῶν ἡδονῶν ἡ παντὸς τοῦ ἀλγοῦντος ὑπεξαίρεσις. ὅπου δ’ ἂν τὸ ἡδόμενον ἐνῇ, καθ’ ὃν ἂν χρόνον ᾖ, οὐκ ἔστι τὸ ἀλγοῦν ἢ τὸ λυπούμενον ἢ τὸ συναμφότερον.

4 Οὐ χρονίζει τὸ ἀλγοῦν συνεχῶς ἐν τῇ σαρκί, ἀλλὰ τὸ μὲν ἄκρον τὸν ἐλάχιστον χρόνον πάρεστι, τὸ δὲ μόνον ὑπερτεῖνον τὸ ἡδόμενον κατὰ σάρκα οὐ πολλὰς ἡμέρας συμβαίνει· αἱ δὲ πολυχρόνιοι τῶν ἀρρωστιῶν πλεονάζον ἔχουσι τὸ ἡδόμενον ἐν τῇ σαρκὶ ἤ περ τὸ ἀλγοῦν.

5 Οὐκ ἔστιν ἡδέως ζῆν ἄνευ τοῦ φρονίμως καὶ καλῶς καὶ δικαίως <οὐδὲ φρονίμως καὶ καλῶς καὶ δικαίως> ἄνευ τοῦ ἡδέως· ὅτῳ δ᾽ ἕν τούτων μὴ ὑπάρχει οἷον ζῆν φρονίμως, καὶ καλῶς καὶ δικαίως ὑπάρχει, οὐκ ἔστι τοῦτον ἡδέως ζῆν.

6 Ἕνεκα τοῦ θαρρεῖν ἐξ ἀνθρώπων ἦν κατὰ φύσιν ἀγαθόν, ἐξ ὧν ἄν ποτε τοῦτο οἷός τ’ ᾖ παρασκευάζεσθαι.

7 Ἔνδοξοι καὶ περίβλεπτοί τινες ἐβουλήθησαν γενέσθαι, τὴν ἐξ ἀνθρώπων ἀσφάλειαν οὕτω νομίζοντες περιποιήσεσθαι. ὥστε εἰ μὲν ἀσφαλὴς ὁ τῶν τοιούτων βίος, ἀπέλαβον τὸ τῆς φύσεως ἀγαθόν· εἰ δὲ μὴ ἀσφαλής, οὐκ ἔχουσιν οὗ ἕνεκα ἐξ ἀρχῆς κατὰ τὸ τῆς φύσεως οἰκεῖον ὠρέχθησαν.

8 Οὐδεμία ἡδονὴ καθ’ ἑαυτὴν κακόν· ἀλλὰ τὰ τινῶν ἡδονῶν ποιητικὰ πολλαπλασίους ἐπιφέρει τὰς ὀχλήσεις τῶν ἡδονῶν.

9 Εἰ κατεπυκνοῦτο πᾶσα ἡδονὴ, καὶ χρόνῳ καὶ περὶ ὅλον τὸ ἄθροισμα ὑπῆρχεν ἢ τὰ κυριώτατα μέρη τῆς φύσεως, οὐκ ἄν ποτε διέφερον ἀλλήλων αἱ ἡδοναί.

10 Εἰ τὰ ποιητικὰ τῶν περὶ τοὺς ἀσώτους ἡδονῶν ἔλυε τοὺς φόβους τῆς διανοίας τούς τε περὶ μετεώρων καὶ θανάτου καὶ ἀλγηδόνων, ἔτι τε τὸ πέρας τῶν ἐπιθυμιῶν ἐδίδασκεν, οὐκ ἄν ποτε εἴχομεν ὅ τι μεμψαίμεθα αὐτοῖς, πανταχόθεν ἐκπληρουμένοις τῶν ἡδονῶν καὶ οὐδαμόθεν οὔτε τὸ ἀλγοῦν οὔτε τὸ λυπούμενον ἔχουσιν, ὅ περ ἐστὶ τὸ κακόν.

11 Εἰ μηθὲν ἡμᾶς αἱ τῶν μετεώρων ὑποψίαι ἠνώχλουν καὶ αἱ περὶ θανάτου, μή ποτε πρὸς ἡμᾶς ᾖ τι, ἔτι τε τὸ μὴ κατανοεῖν τοὺς ὅρους τῶν ἀλγηδόνων καὶ τῶν ἐπιθυμιῶν, οὐκ ἂν προσεδεόμεθα φυσιολογίας.

12 Οὐκ ἦν τὸ φοβούμενον λύειν ὑπὲρ τῶν κυριωτάτων μὴ κατειδότα τίς ἡ τοῦ σύμπαντος φύσις, ἀλλ’ ὑποπτευόμενόν τι τῶν κατὰ τοὺς μύθους. ὥστε οὐκ ἦν ἄνευ φυσιολογίας ἀκεραίους τὰς ἡδονὰς ἀπολαμβάνειν.

13 Οὐθὲν ὄφελος ἦν τὴν κατὰ ἀνθρώπους ἀσφάλειαν παρασκευάζεσθαι τῶν ἄνωθεν ὑπόπτων καθεστώτων καὶ τῶν ὑπὸ γῆς καὶ ἁπλῶς τῶν ἐν τῷ ἀπείρῳ.

14 Τῆς ἀσφαλείας τῆς ἐξ ἀνθρώπων γενομένης μέχρι τινὸς δυνάμει τινὶ ἐξερειστικῇ καὶ εὐπορίᾳ εἰλικρινεστάτη γίνεται ἡ ἐκ τῆς ἡσυχίας καὶ ἐκχωρήσεως τῶν πολλῶν ἀσφάλεια.

15 Ὁ τῆς φύσεως πλοῦτος καὶ ὥρισται καὶ εὐπόριστός ἐστιν· ὁ δὲ τῶν κενῶν δοξῶν εἰς ἄπειρον ἐκπίπτει.

16 Βραχέα σοφῷ τύχη παρεμπίπτει, τὰ δὲ μέγιστα καὶ κυριώτατα ὁ λογισμὸς διῴκησε κατὰ τὸν συνεχῆ χρόνον τοῦ βίου.

17 Ὁ δίκαιος ἀταρακτότατος, ὁ δ’ ἄδικος πλείστης ταραχῆς γέμων.

18 Οὐκ ἐπαύξεται ἐν τῇ σαρκὶ ἡ ἡδονή, ἐπειδὰν ἅπαξ τὸ κατ’ ἔνδειαν ἀλγοῦν ἐξαιρεθῇ, ἀλλὰ μόνον ποικίλλεται· τῆς δὲ διανοίας τὸ πέρας τὸ κατὰ τὴν ἡδονὴν ἀπεγέννησεν ἥ τε τούτων αὐτῶν ἐκλόγισις καὶ τῶν ὁμογενῶν τούτοις, ὅσα τοὺς μεγίστους φόβους παρεσκεύαζε τῇ διανοίᾳ.

19 Ὁ ἄπειρος χρόνος ἴσην ἔχει τὴν ἡδονὴν καὶ ὁ πεπερασμένος, ἐάν τις αὐτῆς τὰ πέρατα καταμετρήσῃ τῷ λογισμῷ.

20 Ἡ μὲν σὰρξ ἀπέλαβε τὰ πέρατα τῆς ἡδονῆς ἄπειρα καὶ ἄπειρος αὐτὴν χρόνος ἀρέσκοι ἄν. ἡ δὲ διάνοια τοῦ τῆς σαρκὸς τέλους καὶ πέρατος λαβοῦσα τὸν ἐπιλογισμὸν καὶ τοὺς ὑπὲρ τοῦ αἰῶνος φόβους ἐκλύσασα τὸν παντελῆ βίον παρεσκεύασεν, καὶ οὐθὲν ἔτι τοῦ ἀπείρου χρόνου προσεδεήθη· <οὐ> μὴν ἀλλ’ οὔτε ἔφυγε τὴν ἡδονὴν οὔθ’ ἡνίκα τὴν ἐξαγωγὴν ἐκ τοῦ ζῆν τὰ πράγματα παρεσκεύαζεν, ὡς ἐλλείπουσά τι τοῦ ἀρίστου βίου κατέστρεφεν.

21 Ὁ τὰ πέρατα τοῦ βίου κατειδὼς οἶδεν ὡς εὐπόριστόν ἐστι τὸ <τὸ> ἀλγοῦν κατ’ ἔνδειαν ἐξαιροῦν καὶ τὸ τὸν ὅλον βίον παντελῆ καθιστάν· ὥστε οὐδὲν προσδεῖται πραγμάτων ἀγῶνας κεκτημένων.

22 Τὸ ὑφεστηκὸς δεῖ τέλος ἐπιλογίζεσθαι καὶ πᾶσαν τὴν ἐνάργειαν, ἐφ’ ἣν τὰ δοξαζόμενα ἀνάγομεν· εἰ δὲ μὴ πάντα ἀκρισίας καὶ ταραχῆς ἔσται μεστά.

23 Εἰ μαχῇ πάσαις ταῖς αἰσθήσεσιν, οὐχ ἕξεις οὐδ’ ἃς ἂν φῇς αὐτῶν διεψεῦσθαι πρὸς τί ποιούμενος τὴν ἀγωγὴν κρίνῃς.

24 Εἰ τιν’ ἐκβαλεῖς ἁπλῶς αἴσθησιν καὶ μὴ διαιρήσεις τὸ δοξαζόμενον καὶ τὸ προσμένον καὶ τὸ παρὸν ἤδη κατὰ τὴν αἴσθησιν καὶ τὰ πάθη καὶ πᾶσαν φανταστικὴν ἐπιβολὴν τῆς διανοίας, συνταράξεις καὶ τὰς λοιπὰς αἰσθήσεις τῇ ματαίῳ δόξῃ, ὥστε τὸ κριτήριον ἅπαν ἐκβαλεῖς. εἰ δὲ βεβαιώσεις καὶ τὸ προσμένον ἅπαν ἐν ταῖς δοξαστικαῖς ἐννοίαις καὶ τὸ μὴ τὴν ἐπιμαρτύρησιν, οὐκ ἐκλείψει τὸ διεψευσμένον· ὥστ’ ἀνῃρηκὼς ἔσῃ πᾶσαν ἀμφισβήτησιν καὶ πᾶσαν κρίσιν τοῦ ὀρθῶς ἢ μὴ ὀρθῶς.

25 Εἰ μὴ παρὰ πάντα καιρὸν ἐπανοίσεις ἕκαστον τῶν πραττομένων ἐπὶ τὸ τέλος τῆς φύσεως, ἀλλὰ προκαταστρέψεις εἴ τε φυγὴν εἴ τε δίωξιν ποιούμενος εἰς ἄλλό τι, οὐκ ἔσονταί σοι τοῖς λόγοις αἱ πράξεις ἀκόλουθοι.

26 Τῶν ἐπιθυμιῶν ὅσαι μὴ ἐπ’ ἀλγοῦν ἐπανάγουσιν ἐὰν μὴ συμπληρωθῶσιν, οὐκ εἰσὶν ἀναγκαῖαι ἀλλ’ εὐδιάχυτον τὴν ὄρεξιν ἔχουσιν, ὅταν δυσπορίστων <ᾖ> ἢ βλάβης ἀπεργαστικαὶ δόξωσιν εἶναι.

27 Ὧν ἡ σοφία παρασκευάζεται εἰς τὴν τοῦ ὅλου βίου μακαριότητα, πολὺ μέγιστόν ἐστιν ἡ τῆς φιλίας κτῆσις.

28 Ἡ αὐτὴ γνώμη θαρρεῖν τε ἐποίησεν ὑπὲρ τοῦ μηθὲν αἰώνιον εἶναι δεινὸν μηδὲ πολυχρόνιον, καὶ τὴν ἐν αὐτοῖς τοῖς ὡρισμένοις ἀσφάλειαν φιλίας μάλιστα κατεῖδε συντελουμένην.

29 Τῶν ἐπιθυμιῶν αἱ μέν εἰσι φυσικαὶ <καὶ ἀναγκαῖαι· αἱ δὲ φυσικαὶ> καὶ οὐκ ἀναγκαῖαι, αἱ δὲ οὔτε φυσικαὶ οὔτε ἀναγκαῖαι ἀλλὰ παρὰ κενὴν δόξαν γινόμεναι.

30 Ἐν αἷς τῶν φυσικῶν ἐπιθυμιῶν, μὴ ἐπ’ ἀλγοῦν δὲ ἐπαναγουσῶν ἐὰν μὴ συντελεσθῶσιν, ὑπάρχει ἡ σπουδὴ σύντονος, παρὰ κενὴν δόξαν αὗται γίνονται, καὶ οὐ παρὰ τὴν ἑαυτῶν φύσιν οὐ διαχέονται ἀλλὰ παρὰ τὴν τοῦ ἀνθρώπου κενοδοξίαν.

31 Τὸ τῆς φύσεως δίκαιόν ἐστι σύμβολον τοῦ συμφέροντος εἰς τὸ μὴ βλάπτειν ἀλλήλους μηδὲ βλάπτεσθαι.

32 Ὅσα τῶν ζῴων μὴ ἐδύνατο συνθήκας ποιεῖσθαι τὰς ὑπὲρ τοῦ μὴ βλάπτειν ἄλλα μηδὲ βλάπτεσθαι, πρὸς ταῦτα οὐθὲν ἦν δίκαιον οὐδὲ ἄδικον· ὡσαύτως δὲ καὶ τῶν ἐθνῶν ὅσα μὴ ἐδύνατο ἢ μὴ ἐβούλετο τὰς συνθήκας ποιεῖσθαι τὰς ὑπὲρ τοῦ μὴ βλάπτειν μηδὲ βλάπτεσθαι.

33 Οὐκ ἦν τι καθ’ ἑαυτὸ δικαιοσύνη, ἀλλ’ ἐν ταῖς μετ’ ἀλλήλων συστροφαῖς καθ’ ὁπηλίκους δή ποτε ἀεὶ τόπους συνθήκη τις ὑπὲρ τοῦ μὴ βλάπτειν ἢ βλάπτεσθαι.

34 Ἡ ἀδικία οὐ καθ’ ἑαυτὴν κακόν, ἀλλ’ ἐν τῷ κατὰ τὴν ὑποψίαν φόβῳ, εἰ μὴ λήσει τοὺς ὑπὲρ τῶν τοιούτων ἐφεστηκότας κολαστάς.

35 Οὐκ ἔστι τὸν λάθρα τι κινοῦντα ὧν συνέθεντο πρὸς ἀλλήλους εἰς τὸ μὴ βλάπτειν μηδὲ βλάπτεσθαι, πιστεύειν ὅτι λήσει, κἂν μυριάκις ἐπὶ τοῦ παρόντος λανθάνῃ. μέχρι γὰρ καταστροφῆς ἄδηλον εἰ καὶ λήσει.

36 Κατὰ μὲν <τὸ> κοινὸν πᾶσι τὸ δίκαιον τὸ αὐτό, συμφέρον γάρ τι ἦν ἐν τῇ πρὸς ἀλλήλους κοινωνίᾳ· κατὰ δὲ τὸ ἴδιον χώρας καὶ ὅσων δή ποτε αἰτίων οὐ πᾶσι συνέπεται τὸ αὐτὸ δίκαιον εἶναι.

37 Τὸ μὲν ἐπιμαρτυρούμενον ὅτι συμφέρει ἐν ταῖς χρείαις τῆς πρὸς ἀλλήλους κοινωνίας, ἔχει τὸν τοῦ δικαίου χαρακτῆρα, ἐάν τε τὸ αὐτὸ πᾶσι γένηται ἐάν τε μὴ τὸ αὐτό. ἐὰν δὲ νόμον θῆταί τις, μὴ ἀποβαίνῃ δὲ κατὰ τὸ συμφέρον τῆς πρὸς ἀλλήλους κοινωνίας, οὐκέτι τοῦτο τὴν τοῦ δικαίου φύσιν ἔχει. κἂν μεταπίπτῃ τὸ κατὰ τὸ δίκαιον συμφέρον, χρόνον δέ τινα εἰς τὴν πρόληψιν ἐναρμόττῃ, οὐδὲν ἧττον ἐκεῖνον τὸν χρόνον ἦν δίκαιον τοῖς μὴ φωναῖς κεναῖς ἑαυτοὺς συνταράττουσιν ἀλλ’ εἰς τὰ πράγματα βλέπουσιν.

38 Ἔνθα μὴ καινῶν γενομένων τῶν περιεστώτων πραγμάτων ἀνεφάνη μὴ ἁρμόττοντα εἰς τὴν πρόληψιν τὰ νομισθέντα δίκαια ἐπ’ αὐτῶν τῶν ἔργων, οὐκ ἦν ταῦτα δίκαια. ἔνθα δὲ καινῶν γενομένων τῶν πραγμάτων οὐκ έτι συνέφερε τὰ αὐτὰ δίκαια κείμενα, ἐνταῦθα δὲ τότε μὲν ἦν δίκαι’, ὅτε συνέφερεν εἰς τὴν πρὸς ἀλλήλους κοινωνίαν τῶν συμπολιτευομένων· ὕστερον δ’ οὐκ ἦν ἔτι δίκαια, ὅτε μὴ συνέφερεν.

39 Ὁ τὸ μὴ θαρροῦν ἀπὸ τῶν ἔξωθεν ἄριστα συστησάμενος οὗτος τὰ μὲν δυνατὰ ὁμόφυλα κατεσκευάσατο· τὰ δὲ μὴ δυνατὰ οὐκ ἀλλόφυλά γε· ὅσα δὲ μηδὲ τοῦτο δυνατὸς ἦν, ἀνεπίμικτος ἐγένετο, καὶ ἐξηρέσατο ὅσα τούτων λυσιτελῆ πράττειν.

40 Ὅσοι τὴν δύναμιν ἔσχον τοῦ τὸ θαρρεῖν μάλιστα ἐκ τῶν ὁμορούντων παρασκευάσασθαι, οὕτω καὶ ἐβίωσαν μετ’ ἀλλήλων ἥδιστα τὸ βεβαιότατον πίστωμα ἔχοντες, καὶ πληρεστάτην οἰκειότητα ἀπολαβόντες οὐκ ὠδύραντο ὡς πρὸς ἔλεον τὴν τοῦ τελευτήσαντος προκαταστροφήν.